CONMOCIÓN EN CABALANGO: MATARON A BALAZOS A UNA PERRA A PLENA LUZ DEL DÍA Y SU DUEÑA CLAMA JUSTICIA
El aberrante episodio ocurrió este miércoles por la tarde. El ataque quedó registrado por cámaras de seguridad de la zona y la comunidad local exige que se identifique y capture al responsable.

Una profunda indignación y consternación se vive por estas horas en la localidad cordobesa de Cabalango, tras el cobarde asesinato de Morita, una perra que fue acribillada a balazos a plena luz del día. Su dueña, Paula Durina, lidera un pedido desesperado de justicia para que el caso no quede impune.
El hecho se registró alrededor de las 15:00 del pasado miércoles. De acuerdo con los datos recabados en la investigación, el animal fue hallado sin vida a unas ocho cuadras de su vivienda. Lo más escalofriante del caso es que una cámara de seguridad municipal o privada captó el momento exacto en el que una persona se acercó al animal y le disparó a quemarropa en la vía pública.
La historia de Morita conmovía previamente a quienes la conocían: Paula la había rescatado en febrero pasado, luego de encontrarla en estado de abandono y atada a la vera del río de la localidad. Al no poder dar con sus antiguos dueños tras agotar las instancias para localizarlos, decidió adoptarla y darle un hogar.
El día del trágico suceso, Paula regresó a su casa y advirtió la ausencia de la perra. Tras llamarla insistentemente sin obtener respuesta, se topó con una fotografía del collar del animal en un grupo vecinal de seguridad, donde se alertaba que la policía buscaba a sus propietarios. Poco después, la dura realidad la golpeó con un llamado que le confirmó la peor noticia: Morita había sido baleada.
Las imágenes del domo de seguridad no solo evidenciaron la brutalidad del ataque contra Morita, sino que también encendieron las alarmas de la familia, ya que en la filmación se mencionaba la búsqueda de otro perro. Ante esto, Paula temió inicialmente por la integridad de su otra mascota, Tutuca, aunque afortunadamente esta última se encontraba a salvo en el domicilio.
El caso ya se encuentra en manos de la Justicia, que inició las pesquisas correspondientes para dar con el autor del disparo. Mientras tanto, el dolor se transforma en reclamo social: «Cuando me dijeron que había sido a las tres de la tarde, me pregunté qué hace una persona armada a esa hora en la vía pública. Fue mi perra, pero podría haber sido cualquier otro ser vivo, una persona. Es una vida de todas formas», expresó con angustia la dueña, quien además recibió la asistencia y contención de las autoridades comunales.