LLAMADO DE ATENCIÓN PARA LA MUNICIPALIDAD DE TANTI: LA POSTERGACIÓN DE LOS SERVICIOS EN EL DIQUECITO Y LA CASCADA
Pese a las obras de remodelación y puesta en valor, los turistas y vecinos que visitan el principal atractivo de la localidad se encuentran con baños públicos cerrados y una confitería sin concesionar a las puertas de la temporada de verano.
El balneario El Diquecito y La Cascada es, sin lugar a dudas, la postal elegida y el punto turístico más concurrido de nuestra localidad. Sin embargo, lo que debería ser un motivo de orgullo absoluto hoy genera descontento y desconcierto entre vecinos y visitantes. En los últimos días, desde la redacción de este medio hemos recibido un alud de reclamos que encienden las alarmas a muy poco del inicio de la temporada veraniega.
A simple vista, el esfuerzo de infraestructura es reconocible: la Municipalidad ha realizado importantes mejoras en el predio, incorporando pasarelas, miradores y tareas generales de mantenimiento que embellecieron sustancialmente el entorno natural.
Sin embargo, la falta de gestión en los servicios esenciales opaca por completo las obras realizadas:
- Sin baños públicos: Decenas de turistas que llegan a diario a disfrutar del paseo se encuentran con los sanitarios cerrados, una carencia básica que genera serios inconvenientes y daña la imagen turística del lugar.
- Confitería vacía: El icónico espacio gastronómico del predio luce totalmente remodelado, pero permanece desierto y sin actividad. A día de hoy, se desconoce si existe un plan de licitación o adjudicación para ponerlo en funcionamiento antes de la llegada masiva de veraneantes.
«Es una lástima llegar a un lugar tan lindo, con pasarelas impecables, y no tener ni siquiera un baño abierto ni un lugar donde comprar una botella de agua», expresó con frustración uno de los tantos visitantes que se contactó con este medio.
El verano no espera
La proximidad de los meses de mayor afluencia turística exige respuestas inmediatas. La infraestructura urbana y natural es indispensable, pero sin servicios básicos garantizados, la experiencia del visitante cae en picada y la inversión pública pierde su sentido principal.
La comunidad y los prestadores turísticos esperan que las autoridades municipales tomen nota urgente de este llamado de atención, procedan a la apertura e higiene de los sanitarios y definan a la brevedad el destino de la confitería, devolviéndole a El Diquecito y La Cascada el esplendor que merecen.